Pitcheo venezolano marca el ritmo inicial
El veterano abridor Eduardo Rodríguez dominó desde el montículo durante 4 1/3 entradas, en las que permitió apenas un hit y concedió solo una base por bolas. La ofensiva de Estados Unidos vio muy difícil de entender el brazo del zurdo venezolano, por la mezcla de lanzamientos que les presentó, de modo que apenas fueron capaces de conectar tres imparables en todo el juego.
Venezuela —que oficiaba de equipo visitante, aunque las gradas demostraran lo contrario— abrió el marcador en la tercera entrada. Salvador Pérez conectó sencillo, Ronald Acuña Jr. recibió boleto y un wild pitch del abridor Nolan McLean permitió avanzar a los corredores. Maikel García, nombrado después MVP del torneo, produjo la primera carrera con un elevado de sacrificio al jardín central. El score se ponía 1-0.

En la quinta, el jardinero de los Boston Red Sox —ganador del Guante de Oro 2024— Wilyer Abreu amplió la ventaja con un maderazo que recorrió 414 pies y voló la cerca ante la desazón de McLean. El sonoro tablazo desató la euforia en la afición, mayoritariamente venezolana.
El empate
El bullpen venezolano mantuvo la ventaja 2-0 hasta la octava entrada. Algunos analistas hablaron de la poca actitud ofensiva de la artillería estadounidense, pero lo cierto es que lanzamiento tras lanzamiento, los brazos venezolanos les hicieron muy complicados los turnos a sluggers de la talla de Judge, Schwarber , Bregman y Harper, algunos de ellos, ponchados sin hacer contacto con la bola.

El relevista Andrés Machado entró en sustitución de Ángel Zerpa faltando un out en el 7mo. inning, que pudo cerrar sin mayores complicaciones. Sin embargo, en la octava se encontró en situación complicada: después de ponchar a Brice Turang y con Pete Crow-Armstrong out por jugada en primera, concedió boleto a Bobby Witt Jr.. Tocaba el turno al primera base de los Phillies Bryce Harper, quien —con su habitual seriedad y gesto adusto— conectó un cuadrangular por el jardín central que trajo las dos carreras para poner el partido 2-2.
El ambiente en el estadio se dividió entre el silencio de los seguidores venezolanos y la tensión que creció en las tribunas estadounidenses.
La decisiva novena entrada
Luis Arráez abrió la alta de la novena con boleto ante Garrett Whitlock, quien había entrado como cerrador reemplazando a Griffin Jax. El joven y muy veloz Javier Sanoja —segunda base de los Marlins— fue puesto como corredor emergente, y no tardó en robarse la segunda base. Estados Unidos presenta reto al umpire por supuesto out en 2da., pero fue convalidado el safe.
Tocó entonces el turno del veterano 3B de los Reds Eugenio Suárez, quien suelta un bombazo al callejón entre left y center field. El doble impulsor puso el 3-2 —que a la postre sería el definitivo— y desató la locura entre los venezolanos.

Suárez, de conocida devoción cristiana, visiblemente emocionado abrió los brazos en segunda base en señal de agradecimiento, mientras sus compañeros celebraban en el plato.
El cierre perfecto
Al igual que en la semifinal contra Italia , fue el derecho de los Cubs Daniel Palencia el encargado de cerrar el juego. Con gran concentración y alta confianza en su desempeño, subió al montículo en la baja de la novena y retiró el inning de manera perfecta: ponchó a Kyle Schwarber, luego Gunnar Henderson —emergente— batea elevado al guante del 3B Maikel García, y finalmente receta ponche a Roman Anthony para su tercer salvamento del Clásico.
Venezuela totalizó seis hits contra tres de Estados Unidos. Sin errores en ninguno de los bandos, el pitcheo colectivo venezolano —con relevos de Eduard Bazardo, José Buttó, Ángel Zerpa y Andrés Machado— resultó clave.

Maikel García terminó el torneo como el jugador más valioso al batear .385 con siete impulsadas. El manager Omar López y el equipo entero, una mezcla de veteranos y jóvenes talentos, escribieron la página más gloriosa del béisbol venezolano. Vale destacar que López —cazatalentos en los Houston Astros desde 1999— fue quien llevó a los Cangrejeros de Santurce a conquistar el campeonato de la temporada 2025/26 de la Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico Roberto Clemente.
La celebración se extendió por el campo y las gradas con banderas tricolor ondeando. Venezuela se convirtió en el segundo país latinoamericano en ganar el Clásico Mundial, tras República Dominicana en 2013.
Con información e imágenes de:
MLB
NY Post
ESPN
Sporting News