La selección dominicana se estrenó con autoridad en la AmeriCup 2025, al vencer 84-59 a Colombia en Managua. David Jones-García fue la figura del partido con 22 puntos, mientras que el equipo se destacó por su eficacia ofensiva y dominio desde el banco, para ubicarse como líder del Grupo C junto a Argentina.
MANAGUA — República Dominicana tuvo un arranque firme en la AmeriCup 2025 al derrotar por amplio margen a Colombia, 84-59, en un duelo que confirmó el potencial de la escuadra caribeña. El encuentro se disputó en el Polideportivo Alexis Argüello ante una buena afluencia, y fue dominado desde el principio por los dirigidos por Néstor “Che” García.
David Jones-García fue designado “Jugador del Partido” tras sumar un alucinante doble-doble de 22 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias, 2 bloqueos y 1 robo, con una valoración de eficiencia de 24 puntos. Lo secundaron con dobles dígitos Jassel Pérez (16 pts, 6 reb), Joel Soriano (13 pts, 5 reb) y Andrés Feliz (10 pts, 9 asts, 5 reb), evidenciando un notable reparto colectivo.
El marcador fue modelo de control total. En el segundo cuarto, los dominicanos cerraron con un parcial de 10-0, abriendo una brecha de 11 puntos (44-33). El tercer cuarto añadió otro estirón con un 9-2 que firmó el dominio (66-48). Al cierre, la diferencia ya era definitiva.
En eficiencia, RD fue superior al resto: acertó el 52 % de sus lanzamientos, mientras Colombia apenas llegó al 30 %, con escaso acierto desde el perímetro (14 % en triples). Además, dominaron el juego de transición con 35 puntos en contragolpe.
Un dato destacado es la actuación de Andrés Feliz, quien igualó el récord de 9 asistencias en un partido AmeriCup para un dominicano, desde 2003, empatando a Luis Flores. Por el lado colombiano, Romario Roque aportó 15 pts, 5 robos, la mejor cifra defensiva del torneo para su selección.
Este triunfo coloca a República Dominicana como líder provisional del Grupo C, junto a Argentina. El equipo está encaminado a la próxima fase, con un mensaje claro: la meta es una segunda medalla continental.
La espera terminó. Después de más de medio siglo de frustraciones, reconstrucciones y oportunidades perdidas, los New York Knicks volvieron a proclamarse campeones de la NBA al derrotar 94-90 a los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales. El triunfo selló la serie por 4-1 y desató una celebración histórica —y por momentos, caótica— en la Gran Manzana.
Nueva York protagonizó una de las mayores remontadas vistas en unas Finales de la NBA y derrotó 107-106 a San Antonio en el cuarto partido de la serie. Los Knicks colocaron la eliminatoria 3-1 a su favor y quedaron a una sola victoria de conquistar el campeonato.
Con una actuación dominante de Victor Wembanyama y sangre fría en los minutos decisivos, San Antonio venció 115-111 a los Knicks en el Madison Square Garden y descontó la serie final, que sigue en favor de New York, pero ahora por 2-1.