Aguerridos fuera de casa
Los Tampa Bay Rays dieron un paso decisivo hacia la conquista del banderín de la Liga Americana al derrotar 3-1 a los Cleveland Guardians en el quinto partido de la Serie de Campeonato, disputado este domingo en Progressive Field.
La victoria, construida sobre una magnífica actuación del lanzador derecho Drew Rasmussen, permitió a Tampa Bay tomar ventaja de 3-2 en una eliminatoria que ahora se traslada a Florida. Los Rays tendrán la oportunidad de asegurar su clasificación a la Serie Mundial en el sexto encuentro, ante su público, y dispondrán de un segundo intento si fuera necesario.
Rasmussen fue el gran protagonista de la noche. El abridor limitó a Cleveland a una carrera y cuatro imparables en siete entradas, con seis ponches y apenas una base por bolas. Su dominio permitió a los visitantes administrar la ventaja desde los primeros compases y neutralizar los intentos de reacción de los locales.
Con este resultado, Tampa Bay encadena dos triunfos consecutivos en Cleveland y queda a una sola victoria de conquistar el campeonato de la Liga Americana.
Tres carreras tempranas marcaron el camino
Los Rays comenzaron a construir su victoria desde el primer inning, aprovechando las dificultades del abridor de Cleveland, Parker Messick, para controlar a los bateadores visitantes.
Yandy Díaz abrió el encuentro con un doble y terminó anotando cuando Jonny DeLuca recibió una base por bolas con las bases llenas. Tampa Bay se adelantó 1-0 sin necesidad de conectar un batazo impulsor, pero dejó claro que pretendía aprovechar cada oportunidad.

En el segundo episodio, Jonathan Aranda conectó un sencillo que permitió anotar a Ben Williamson y amplió la diferencia a 2-0. La presión ofensiva continuó en la tercera entrada, cuando Liam Hicks disparó otro sencillo productor, esta vez ante el relevista Tim Herrin, para llevar al plato a Chandler Simpson y establecer el 3-0.
Messick, incapaz de frenar el ataque, abandonó el encuentro después de apenas dos entradas, en las que permitió cinco hits y dos carreras, además de conceder dos bases por bolas. Cleveland tuvo que recurrir prematuramente a su bullpen, mientras Tampa Bay encontraba la ventaja que necesitaba para respaldar a su abridor.
La ofensiva visitante no dependió de un solo bateador: Simpson, Aranda y Hicks terminaron con dos imparables cada uno, mientras Díaz aportó tres hits y una carrera anotada.
Un brazo derecho indescifrable para los Guardianes
Si el ataque hizo su trabajo en las primeras tres entradas, Rasmussen se encargó de que la ventaja no se escapara. El derecho de Tampa Bay volvió a demostrar que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y firmó una salida que puede resultar decisiva en el desenlace de esta Serie de Campeonato.
Después de permitir un sencillo de Chase DeLauter en el primer episodio, Rasmussen retiró a nueve bateadores consecutivos. Su combinación de rectas, cambios de velocidad y excelente localización mantuvo a los Guardianes fuera de balance durante buena parte del encuentro.
Cleveland apenas pudo encontrar espacios en su repertorio. El abridor limitó el contacto sólido, trabajó con eficacia en los conteos y llegó al séptimo inning con el control del partido. Su balance final fue de siete entradas, cuatro hits permitidos, una carrera, seis ponches y un boleto, con 95 lanzamientos realizados.

Los números de Rasmussen en esta postemporada son impresionantes: tiene marca de 2-0 y efectividad de 1.29 en tres aperturas. Además, se convirtió en el primer lanzador en la historia de los Rays con dos actuaciones de postemporada de al menos siete entradas y una carrera permitida o menos, ambas conseguidas durante esta campaña.
El mérito es todavía mayor porque Rasmussen ya había sido protagonista en el primer encuentro de esta misma serie. Su regularidad le ha dado a Tampa Bay una ventaja fundamental: la confianza de saber que su abridor puede mantener el partido bajo control durante un largo recorrido.
Cleveland descontó, pero no pudo completar la reacción
Los Guardians consiguieron su única carrera en el sexto episodio. Steven Kwan conectó un sencillo y avanzó hasta anotar después de que DeLauter bateara una rola que permitió llevarlo al plato, con lo que pudo reducir la diferencia a 3-1.
Sin embargo, Rasmussen evitó que el ataque local se convirtiera en una amenaza mayor. En el séptimo capítulo volvió a resolver una situación complicada y logró retirar a los bateadores necesarios para entregar el partido al bullpen con una ventaja de dos carreras.
Los relevistas Cam Booser y Tyler Wells se encargaron del octavo inning. Wells, en particular, ponchó a José Ramírez para dejar un corredor en base y preservar la ventaja.

En el noveno apareció el eficaz cerrador Bryan Baker, quien volvió a responder como el equipo y la afición esperaban. Aunque concedió una base por bolas a Chase DeLauter para abrir la entrada, consiguió retirar a los siguientes bateadores y selló el salvamento, su quinto consecutivo en esta postemporada.
Cleveland terminó con cinco imparables. Steven Kwan conectó dos y destacó también a la defensiva, con una atrapada espectacular que evitó un extrabase de Victor Mesa Jr. en los últimos compases del encuentro.
Los Guardianes lucharon hasta el final, pero el pitcheo de los Rays volvió a imponerse en los momentos decisivos.
Tampa Bay, a las puertas de una nueva Serie Mundial
La victoria coloca a los Rays en una posición privilegiada. Después de alternar triunfos y derrotas durante los primeros cuatro partidos, han ganado dos de los tres encuentros disputados en Cleveland y regresan a casa con la posibilidad de resolver la eliminatoria ante su afición.
La franquicia busca su tercer banderín de la Liga Americana, después de los conquistados en 2008 y 2020. En ambas ocasiones llegó a la Serie Mundial, pero terminó sin poder levantar el trofeo. Ahora tiene una nueva oportunidad de regresar al Clásico de Otoño y perseguir el primer campeonato de su historia.

En el otro lado, los Guardians afrontan una situación de máxima exigencia. Necesitan ganar en Tampa Bay para forzar un séptimo encuentro y mantener viva su aspiración de alcanzar una Serie Mundial que se les resiste desde hace décadas.
El sexto partido está programado para este lunes en el Tropicana Field de San Petersburgo, Florida. Si Cleveland consigue imponerse, la eliminatoria se decidirá el martes en un séptimo y definitivo encuentro.
Los Milwaukee Brewers , campeones de la Liga Nacional, esperan al ganador para disputar la Serie Mundial, que comenzará el viernes 23 de octubre.
Tampa Bay tiene ahora la oportunidad de cerrar el trabajo en casa. Y si el derecho Rasmussen —abridor programado también para este partido— mantiene el nivel exhibido en Cleveland, los Rays tendrán motivos de sobra para creer que ese trofeo está al alcance de la mano.
Con información e imágenes de:
MLB
Reuters