La icónica silueta de un jugador dribleando ha sido el emblema de la NBA desde 1969, pero pocos saben quién es la figura oculta —adelanto: se trata de una leyenda de los Lakers—. Entre curiosidades, errores comunes y debates actuales, este diseño trasciende el baloncesto para convertirse en símbolo eterno del deporte del parquet.
En la década de 1960, la NBA buscaba consolidarse como liga profesional dominante en el deporte estadounidense. Con la fusión inminente con la ABA y la necesidad de una identidad visual fuerte, el comisionado Walter Kennedy encargó en 1969 al diseñador gráfico Alan Siegel la creación de un logo que capturara la esencia del baloncesto. Siegel, inspirado en la simplicidad de emblemas como el de la MLB, optó por una silueta dinámica: un jugador en pleno dribling, con el balón bajo control y el cuerpo en movimiento fluido. El resultado, presentado en fondo azul y rojo con la figura en blanco, se estrenó oficialmente en 1971 y ha perdurado inalterado desde entonces.
Este diseño no solo unificó la marca de la liga, sino que simbolizó la velocidad y la gracia del juego, en un momento en que estrellas como Wilt Chamberlain y Bill Russell elevaban el nivel competitivo.
Jerry West: el hombre detrás de la sombra
La silueta no es un dibujo abstracto, sino la reproducción precisa de Jerry West, apodado "The Logo" por ironía del destino. En 1969, la NBA solicitó al escolta de los Lakers posar para fotos en acción, y una imagen de él dribleando sirvió de base al diseño de Siegel. West, medallista de oro olímpico en 1960 y finalista en nueve series por el título —solo ganaría en 1972—, encarnaba la elegancia en la cancha: maestro en tiros de media distancia y defensa férrea, aunque nunca levantó el trofeo de MVP de la liga.
Paradójicamente, West siempre se sintió incómodo con su inmortalización. "Me avergonzaba", admitió en entrevistas, y hasta sugirió reemplazar su figura por la de Michael Jordan, a quien consideraba el mejor jugador de la historia. Tras retirarse en 1974, West brilló como gerente general de los Lakers, franquicia en la que pudo orquestar verdaderas dinastías de excelencia con Shaquille O'Neal y Kobe Bryant. Su fallecimiento en junio de 2024, a los 86 años, reavivó tributos globales a esta figura esquiva.
Curiosidades que desafían la realidad
El logo de la NBA acumula anécdotas que lo convierten en un ícono pop más allá de las canchas. Aquí van algunas destacadas:
Error común: Muchos aficionados juran que la silueta es de Michael Jordan, por su postura similar en posters de los 80. Sin embargo, el diseño precede en dos décadas al "Airness".
Inspiración compartida: Su estilo minimalista recuerda al logo de la MLB —que muestra la silueta de un bateador—, ambos creados por firmas de diseño en la misma época para proyectar dinamismo.
Propuesta fallida: En los 90, West impulsó un rediseño con Jordan, pero la NBA optó por la tradición para evitar que su legado se fuese perdiendo.
Curiosidad
Detalle
Foto original
Tomada por Wen Roberts en 1969, muestra a West en shorts blancos, dribleando hacia la derecha.
Uso extendido
Aparece en balones, uniformes y hasta en videojuegos como NBA 2K, por lo que ha generado millones en merchandising.
Homenaje póstumo
Tras su muerte, la liga iluminó arenas con el logo en su honor, para sellar así su eternidad.
Debates en el tabloncillo
Aún en 2025, el logo genera controversia. Jugadores como Kyrie Irving han exigido su reemplazo por una figura de Kobe Bryant, con el argumento de que "los reyes negros construyeron esta liga" y que una silueta blanca no refleja la diversidad actual de la NBA. Adam Silver, comisionado desde 2014, ha defendido su permanencia: "Se creó antes de mi era, pero Jerry West siempre supo que era él, y eso lo hace único".
Estos reclamos resaltan cómo un simple diseño encapsula tensiones históricas, desde la segregación hasta la era de la globalización. No obstante, la silueta de West persiste como recordatorio de que el baloncesto, en su núcleo, es movimiento imparable hacia el futuro. Historias invisibles del deporte invitan a apreciar los detalles que forjan leyendas.
La llegada de LeBron James a los Philadelphia 76ers ha provocado una auténtica fiebre por las entradas. El equipo concentra los cinco partidos de mayor demanda en StubHub y siete de los diez más buscados de toda la NBA, mientras el debut del “King” en Nueva York ya supera los 1.500 dólares en el mercado secundario.
Nuevamente Los Angeles Lakers sacuden el mercado deportivo apenas nueve meses después de su anterior cambio de propietario. Mark Walter acordó vender la franquicia por 12.500 millones de dólares a un grupo encabezado por Bob Iger y Joshua Kushner, en la operación más cara de la historia del deporte profesional.
La nueva etapa de LeBron James en la NBA tendrá un estreno de alto voltaje: el cuatro veces campeón debutará con Philadelphia 76ers el 20 de octubre frente a los Knicks, precisamente la noche en que Nueva York celebrará su título de 2026 en casa.