Tres en fila
Los Tampa Bay Rays cerraron de manera contundente una serie perfecta ante los Houston Astros. El conjunto de Tampa Bay se impuso este domingo por 14-4, completó la barrida de tres partidos y elevó a 15 su número de series ganadas por barrida, la mayor cantidad de las Grandes Ligas esta temporada.
Peralta, otra vez dominante
El gran protagonista desde el montículo fue el dominicano Freddy Peralta, quien volvió a mostrar la versión dominante que ha exhibido en sus últimas aperturas con los Rays.
El derecho trabajó cinco entradas sin permitir hits, ponchó a cuatro bateadores y concedió tres boletos. Abandonó el encuentro después de 86 lanzamientos y con Tampa Bay disfrutando de una ventaja de 11-0, con su novena perfectamente encaminada hacia el triunfo. Fue además su cuarta victoria consecutiva.

Peralta ha encontrado una notable recuperación desde su llegada a Tampa Bay. En sus últimas cinco aperturas antes de este encuentro acumulaba una efectividad de 2.73, mientras los ajustes realizados junto al cuerpo técnico de los Rays han contribuido a mejorar considerablemente su control y la utilización de su repertorio.
Aranda, protagonista con dos jonrones
Si Peralta puso el cerrojo desde el montículo, Jonathan Aranda se encargó de poner el espectáculo ofensivo.
El mexicano conectó dos cuadrangulares y produjo tres carreras, incluyendo su segundo vuelacercas del encuentro en el séptimo episodio. Con esos batazos llegó a 21 jonrones en la temporada y protagonizó el segundo partido de múltiples cuadrangulares de su carrera.

Aranda había conectado su primer jonrón de la tarde en el cuarto episodio, un batazo hacia el jardín izquierdo, y volvió a desaparecer la pelota en el séptimo para completar una jornada ofensiva de enorme importancia en el aplastante triunfo de los Rays.
Una ofensiva desatada
Tampa Bay terminó con 15 imparables y cuatro cuadrangulares. Además de los dos vuelacercas de Aranda, Richie Palacios conectó un jonrón de tres carreras en el tercer inning y Nick Fortes agregó otro de dos carreras en el quinto.
Especial mención merece también Víctor Mesa Jr., quien terminó de 5-3, con tres carreras anotadas y dos impulsadas, apenas a un cuadrangular de completar el ciclo. Su triple en el primer episodio puso en marcha el ataque de los Rays y extendió a nueve partidos su racha de juegos conectando de hit.
La ofensiva local aprovechó además un costoso error del campocorto de Houston, Jeremy Peña, en el tercer capítulo. La jugada permitió que Tampa Bay anotara cuatro carreras inmerecidas antes del batazo de tres carreras de Palacios, lo que convirtió un partido que ya favorecía a los Rays en una auténtica paliza.

Los Astros reaccionaron demasiado tarde
La escuadra visitante apenas consiguió cuatro hits en toda la jornada. Isaac Paredes rompió el juego sin hits combinado en el sexto inning con un cuadrangular de dos carreras, mientras Nick Allen y Nelson Velázquez también sacaron la pelota del parque posteriormente. Pero los batazos llegaron cuando el partido estaba prácticamente decidido.
La derrota dejó a los Astros con marca de 75-75, después de haber sido barridos en los tres compromisos de la serie. Houston atraviesa así un momento delicado en la recta final de la temporada, mientras que Tampa Bay mejoró a 90-59 y continúa al frente de la División Este de la Liga Americana.
Para los Rays, la jornada fue mucho más que una victoria abultada: fue una nueva demostración de que llegan a la recta final con argumentos tanto desde el montículo como desde la ofensiva. Y para el béisbol latinoamericano, otro excelente capítulo firmado por dos de los nombres propios de una jornada inolvidable en St. Petersburg.
Con información e imágenes de:
MLB
Reuters
tampabay.com
Houston Chronicle