El tetracampeón de Fórmula 1, Max Verstappen, hizo su estreno oficial en carreras GT al volante de una Ferrari 296 GT3 en el mítico Nürburgring Nordschleife, y no solo completó la prueba: la dominó junto a su coequiper Chris Lulham para coronarse ganador en su debut.
Max Verstappen entró en territorio desconocido este fin de semana al competir en la Nürburgring Langstrecken-Serie (NLS) a bordo de un Ferrari 296 GT3 gestionado por Emil Frey Racing, junto a su compañero Chris Lulham.
Tras clasificarse en tercera posición bajo condiciones de lluvia y neblina, Verstappen no perdió tiempo: al darse la salida en modo “rolling start”, superó rivales en las primeras curvas y tomó el mando. Durante su stint inicial logró estirar la ventaja hasta más de un minuto sobre el segundo clasificado.
En total, la carrera se disputó sobre 28 vueltas y en 4 horas de competencia. Verstappen condujo las dos primeras horas antes de ceder el volante a Lulham, quien completó el trabajo hacia la bandera a cuadros con una ventaja de más de 20 segundos frente al Mustang #9 de Jann Mardenborough.
Al final, la dupla Verstappen-Lulham terminó victoriosa en su debut en GT3. El neerlandés expresó, al finalizar la competencia:
“Ganar en mi primera carrera aquí es increíble, cada vuelta en el Nordschleife es especial”
Y añadió que sueña con competir en las 24 Horas de Nürburgring en el futuro.
Este hito cierra con broche de oro una fase de pruebas previas: en mayo, Verstappen ya había rodado bajo el alias “Franz Hermann” al probar el Ferrari 296 GT3 en el Nordschleife.
Además, consiguió recientemente la licencia necesaria para competir oficialmente en este tipo de pruebas de resistencia.
Este paso confirma la versatilidad del piloto neerlandés fuera de la Fórmula 1 y abre interrogantes: ¿Se verá a Verstappen en futuras ediciones de las 24 Horas de Nürburgring o en más competencias GT?
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