Cambios en marcha tras las críticas
El gran espectáculo de la Fórmula 1 vive un giro inesperado en pleno campeonato. Luego de apenas tres carreras disputadas bajo el nuevo reglamento 2026, la FIA decidió introducir ajustes técnicos a partir las quejas que varios pilotos expresaron acerca del comportamiento de los monoplazas, en lo referente a la gestión de la potencia, y sus consecuentes riesgos en pista.
Las modificaciones fueron consensuadas entre equipos, fabricantes y autoridades, y entrarán en vigor desde el próximo Gran Premio de Miami, que se disputará el fin de semana del 1 al 3 de mayo, en un intento por corregir en tiempo récord los problemas detectados.
Qué cambia: energía, potencia y conducción
El foco principal está en la gestión de la energía híbrida, uno de los aspectos más polémicos del nuevo reglamento. Entre las medidas más destacadas aparecen:
- Reducción de la recarga máxima de energía en clasificación (de 8 a 7 MJ), para permitir vueltas más agresivas.
- Incremento de la potencia del sistema “superclip”, lo que debería facilitar que los pilotos puedan acelerar a fondo durante más tiempo.
- Limitación del “boost” en carrera a unos 150 kW, para evitar diferencias de velocidad peligrosas entre autos.

Estas decisiones buscan eliminar prácticas como el “lift and coast” (levantar el pie para ahorrar energía), que afectaban el espectáculo y la competitividad.
Seguridad como prioridad absoluta
Más allá del rendimiento, la seguridad fue el eje central de los cambios. La FIA introdujo nuevas medidas para reducir riesgos en situaciones críticas:
- Ajustes en los procedimientos de largada para evitar diferencias bruscas de aceleración.
- Mejoras en condiciones de lluvia, incluyendo mayor visibilidad y control del par motor.
- Limitaciones en la entrega de potencia para evitar cierres de velocidad peligrosos entre monoplazas.
Las decisiones se aceleraron tras incidentes recientes y el creciente malestar de figuras del paddock, que advertían sobre situaciones potencialmente peligrosas en pista.

Un cambio drástico en plena temporada
Aunque no es lo más común, no es la primera vez que la Fórmula 1 modifica su reglamento con el campeonato ya iniciado. A lo largo de la historia, la FIA ha realizado ajustes puntuales —generalmente por motivos de seguridad o para cerrar vacíos reglamentarios—, aunque rara vez con un paquete tan amplio y en una fase tan temprana del calendario.
En este caso, el contexto es particular: el reglamento 2026 ya representaba uno de los mayores cambios técnicos de la historia de la categoría, con vehículos más livianos, aerodinámica activa y una fuerte dependencia de la energía eléctrica.
Según los directivos de la FIA, esa magnitud de transformación justifica el hecho de que algunos aspectos necesiten correcciones sobre la marcha.
Equilibrio delicado
La Fórmula 1 busca ahora un equilibrio complejo: mantener la innovación tecnológica sin comprometer la seguridad ni el espectáculo. Los ajustes aprobados apuntan justamente a eso: permitir que los pilotos vuelvan a empujar al límite, pero dentro de márgenes más seguros.
El verdadero test llegará en Miami. Allí se verá si estas modificaciones logran su objetivo o si la categoría deberá seguir afinando un reglamento que, por ambicioso, aún está en proceso de maduración.
Con información e imágenes de:
Reuters
Cadena Ser
ESPN