La selección de Portugal alcanzó algo inédito en su historia: por primera vez accede a los octavos de final del EuroBasket gracias a una dramática victoria 68-65 ante Estonia que lo catapulta a la fase eliminatoria. Rafael Lisboa y Neemias Queta, los jugadores clave en el quinteto luso.
Portugal selló su clasificación a octavos de final del EuroBasket 2025 con una victoria épica: 68–65 sobre Estonia. Rafael Lisboa, base del Club Ourense Baloncesto de la liga española, respondió cuando más importaba: anotó 17 puntos, incluyendo un triple decisivo desde siete metros y 7 puntos en el último minuto, único anotador en ese lapso crucial. Su exhibición resultó clave para lograr el pase desde el grupo A por primera vez en la historia del torneo.
El partido definitorio del Grupo A se vivió con máxima tensión: tras un intento de remontada de Estonia, Portugal respondió con un triple cumbre de Rafael Lisboa desde más allá del arco y cuatro tiros libres decisivos que sellaron la victoria.
Por otro lado, Neemias Queta, el pívot del Boston Celtics, fue protagonista pese a recibir dos faltas técnicas y ser expulsado en el tercer cuarto; acumula 15 puntos y se consolida como el referente del equipo.
Este triunfo marca el fin de un largo ayuno: Portugal no participaba desde 2011, y su mejor ubicación histórica había sido un noveno puesto obtenido en 2007.
Con este resultado, el conjunto luso avanzó como tercer lugar del Grupo A, justo por detrás de Turquía, Serbia y Letonia.
En octavos de final, Portugal espera rival: enfrentará al primer clasificado del Grupo B, con el duelo previsto para el sábado 6 de septiembre en Riga.
Este éxito no solo celebra una victoria aislada, sino el crecimiento sostenido del baloncesto en Portugal. La aparición estelar de Queta y la madurez colectiva del equipo reflejan un proyecto en alza que aspira a consolidarse en el viejo continente.
Tema
Detalle
Hecho histórico
Primera clasificación a octavos en la historia del baloncesto portugués
Héroe clave
Rafael Lisboa, con 17 pts y clutch decisivo desde el banco
Impacto emocional
Queta expulsado, pero el equipo respondió con carácter y unidad
Próximo paso
Octavos frente al líder del Grupo B desde este sábado en Riga
La espera terminó. Después de más de medio siglo de frustraciones, reconstrucciones y oportunidades perdidas, los New York Knicks volvieron a proclamarse campeones de la NBA al derrotar 94-90 a los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales. El triunfo selló la serie por 4-1 y desató una celebración histórica —y por momentos, caótica— en la Gran Manzana.
Nueva York protagonizó una de las mayores remontadas vistas en unas Finales de la NBA y derrotó 107-106 a San Antonio en el cuarto partido de la serie. Los Knicks colocaron la eliminatoria 3-1 a su favor y quedaron a una sola victoria de conquistar el campeonato.
Con una actuación dominante de Victor Wembanyama y sangre fría en los minutos decisivos, San Antonio venció 115-111 a los Knicks en el Madison Square Garden y descontó la serie final, que sigue en favor de New York, pero ahora por 2-1.