El triunfo inesperado
En la pista de Bormio, Italia, el 14 de febrero de 2026, Lucas Pinheiro Braathen dominó el eslalon gigante masculino con un tiempo combinado que superó por 0.58 segundos al suizo Marco Odermatt, quien se llevó la plata. El bronce fue para otro suizo, Loïc Meillard. Esta victoria no solo representó el oro para Brasil, sino también la primera medalla en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno para cualquier nación sudamericana, un logro que rompió barreras geográficas y climáticas en el deporte. Braathen, último en descender en la segunda manga, mantuvo una ventaja de más de un segundo de la primera ronda, con lo que logró un desempeño impecable bajo presión.
Trayectoria de un atleta con doble nacionalidad
Nacido en Oslo, Noruega, en el año 2000, de padre noruego y madre brasileña, Braathen creció esquiando en las montañas escandinavas. Compitió inicialmente por Noruega, ganó la Copa del Mundo de eslalon en 2023 y un título mundial. Sin embargo, ciertas disputas con la federación noruega sobre derechos de imagen y una multa publicitaria lo llevaron a un retiro temporal a los 23 años, marcado por un episodio de depresión.
Tras un periodo en Brasil con su familia, regresó en 2025 con la convicción de representar al país de su madre, y sumó una victoria en Copa del Mundo para la nación sudamericana. Su documental "Do Meu Jeito" (A mi manera) explora esta búsqueda de identidad, y destaca por qué se sintió fuera de lugar en Noruega y optó ´por abrazar la "ginga" brasileña.

Significado histórico y reacciones
Este oro eleva a Brasil, conocido por sus éxitos en fútbol y voleibol, a un nuevo escenario en deportes invernales. Braathen fue el abanderado en la ceremonia inaugural, con lo que ya simbolizaba la esperanza para una delegación modesta. El presidente del Comité Olímpico Brasileño, Marco La Porta, señaló en entrevistas que estos Juegos han generado un interés inédito en Brasil por las disciplinas de invierno.
En redes sociales, el logro resonó globalmente, con celebraciones que vincularon el triunfo al Carnaval, en curso durante la competencia. Braathen declaró:
"La presión es inmensa. Represento a más de 200 millones de personas... Pero esta presión también es un privilegio", ya que Brasil es una mezcla de muchas culturas. Llevamos nuestra 'ginga' a todas partes".
Desempeño en eslalon
En el eslalon masculino, disputado el 16 de febrero, Braathen no completó la primera manga tras una caída, y cerró su participación sin otro podio. Otros atletas brasileños, como Nicole Silveira en skeleton (11° lugar, mejor resultado histórico en deslizamiento para el país), complementan esta irrupción sudamericana.
Con información e imágenes de:
BBC
The Independent
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